Publicamos en el blog el estudio de Harvard sobre la felicidad. De gran interés para todas las edades, refleja que los vínculos emocionales son beneficiosos e importantes para nuestra salud, además de mostrar lo equivocados que están muchísimos jóvenes al pensar que lo primero es la fama y la riqueza. El trabajo es interesantísimo d7378

¿Que nos mantiene felices y sanos a medida que avanzamos por la vida? Si usted piensa que es la fama y el dinero, no estás solo – pero de acuerdo con el psiquiatra Robert Waldinger, usted se equivoca. Como director de un estudio de 75 años sobre el desarrollo del adulto, Waldinger tiene un acceso sin precedentes a los datos sobre la verdadera felicidad y satisfacción. En esta charla, él comparte tres lecciones importantes aprendidas del estudio, así como algunas sabidurías prácticas y antiguas como las colinas acerca de cómo construir una vida satisfactoria y larga»

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Una encuesta hecha a milenials, indica que para un 80% de los jóvenes, una meta fundamental en sus vidas es hacerse ricos, y un 80% es hacerse famosos,  se nos ha dicho que debemos trabajar todavía más duro, alcanzar más metas. Hay cuadros de vidas enteras, de las decisiones que la gente toma, y de cómo éstas decisiones les funcionan, esos cuadros son casi imposibles de obtener.

La mayor parte de lo que sabemos sobre la vida lo averiguamos  pidiendo a la gente que recuerde el pasado, y , como sabemos , la retrospectiva es todo menos un 10. Olvidamos muchísima de la información sobre lo que nos ocurre , y hay veces en que la memoria es tremendamente creativa. Pero ¿Y si pudiéramos observar vidas enteras, como se desenvuelven en el tiempo?¿Y si pudiéramos estudiar a la gente, ver lo que realmente mantiene a la gente sana y feliz? Nosotros lo hicimos.

El estudio Harvard, gracias a una combinación de suerte, y la persistencia de muchos investigadores, este estudio sobrevivió.

Algunos niños fueron elegidos para el estudio, específicamente porque pertenecían a algunas de las familias más problemáticas y desfavorecidas del Boston de los 1930´s, muchos vivían sin agua caliente ni agua corriente. Cuando entraron en el estudio, algunos de éstos adolescentes fueron entrevistados, fuimos a sus casas y entrevistamos a sus padres,.

Ellos crecieron y tomaron muchas opciones vitales, se hicieron trabajadores., albañiles, médicos, uno de ellos llegó a presidente de los Estados Unidos, algunos desarrollaron alcoholismo,  unos pocos desarrollaron esquizofrenia. Algunos subieron en la escala social, otros hicieron el camino en dirección opuesta.

Setenta y cinco años después, éste estudio continua, cada dos años, nuestros dedicado y paciente equipo de investigación les hace nuevas preguntas sobre sus vidas. Muchos de los entrevistados nos preguntan: ¿Porqué  seguís queriendo estudiarme, mi vida no es tan interesante?

Los de Harvard nunca hacen esa pregunta. ( Risas )

 Para obtener la imagen más clara de estas vidas, no sólo les enviamos cuestionarios, les entrevistamos en sus salas de estar, conseguimos sus historiales clínicos, les extraemos sangre, escaneamos sus cerebros, hablamos con sus hijos, registramos en video las conversaciones con sus esposas sobre sus preocupaciones.

Y cuando , hace una década , finalmente les preguntamos a las esposas si querían sumarse como miembros del estudio, muchas mujeres dijeron: “Sabes, ya era hora” (Risas)

¿Qué hemos aprendido? ¿Qué lecciones surgen de las decenas de miles de páginas de información que hemos producido?

Bueno, las lecciones no tienen que ver con riqueza , fama , ni con trabajar mucho.

El mensaje más claro de estos 75 años de estudio es este: Las buenas relaciones nos mantienen más felices y más saludables. Punto.

Hemos sacado tres grandes conclusiones.: La primera es que las conexiones sociales nos hacen bien, y que la soledad mata. Resulta que la gente que está más conectada socialmente, con la familia, los amigos, la comunidad, son más felices, más sanos y viven más. Que las personas que tienen menos vínculos.

Y experimentar soledad resulta ser tóxico. Las personas que están más aisladas de lo que quisieran de otras personas, encuentran que son menos felices , son más susceptibles a recaídas de salud en la mediana edad, sus funciones cerebrales decaen más precipitadamente, y viven menos que las personas que no están solas.

Y lo triste es que , en cualquier momento, más de 1 de cada 5 estadounidenses informarán estar solos. Y sabemos que podemos estar solos en la  multitud, y podemos estar solos en un matrimonio.

La segunda lección que aprendimos de la felicidad es que no tiene que ver con la cantidad de amigos que tenemos, tampoco tiene que ver con que estemos en una relación, lo que importa es la calidad de las relaciones más cercanas. Resulta que vivir en medio del conflicto es muy malo para la salud. Los matrimonios muy conflictivos, por ejemplo, sin mucho afecto,  resultan ser muy malos para la salud, quizá peores que el divorcio.

Y vivir en medio de relaciones buenas y cálidas da protección. Cuando nuestros hombres llegaron a sus ochenta y tantos,  quisimos analizar cómo fue su mediana edad , para ver si podíamos predecir quién se convertiría en un octogenario feliz y saludable y quién no.  Y cuando recolectamos todo lo que sabíamos de ellos a sus 50 , no fue su nivel de colesterol lo que predijo cómo envejecerían Fue el grado de satisfacción que tenían en sus relaciones. Las personas más satisfechas en sus relaciones a los 50años  fueron las más saludables a los 80 años.

 Y bueno, las relaciones cercanas parecen amortiguar  algunos de los achaques de envejecer. Nuestros hombres  y mujeres que están en parejas felices informaron, a sus ochenta y tantos, que cuando sentían más dolor físico, seguían de buen humor.

Pero las personas que estaban en relaciones no felices, los días que informaban tener más dolor físico, éste se magnificaba por el dolor emocional.

Y la tercera gran lección que aprendimos sobre las relaciones y la salud, es que las buenas relaciones no solo protegen el cuerpo, protegen el cerebro. Resulta que estar en una relación de apego seguro con otra persona a los 80 y tantos da protección. Las personas que están en relaciones donde sienten que pueden contar con la otra persona si lo necesitan, los recuerdos de esas personas permanecen más nítidos más tiempo.  Y las personas que están en relaciones en que sienten que no pueden contar con la otra persona, son personas que pierden antes la memoria. Pero las  buenas relaciones pueden no ser armoniosas todo el tiempo. Algunas de nuestras parejas octogenarias podían pelearse a veces. Pero en tanto sintieran que podían contar con el otro cuando la cosa se ponía difícil, esas peleas no quedaban en sus recuerdos.

Pero éste mensaje de que las relaciones buenas y estrechas son buenas para la salud y el bienestar,

Esta sabiduría es vieja como el tiempo. ¿Por qué es tan difícil de entender y tan fácil de ignorar? Bueno, somos humanos, nos gustaría una solución rápida, algo que nos mejore la vida y que sea permanente . Las relaciones son un lío, son compilicadas  y cuidar a la familia y a los amigos no es atractivo ni glamuroso. Dura toda la vida. Nunca se termina.

En el estudio , las personas de 75 años más felices al jubilarse fueron las que activamente reemplazaron compañeros de trabajo por compañeros de juego.

Como los encuestados de  la generación del milenio, muchos de nuestros hombres cuando eran adultos jóvenes , creían que la fama, la riqueza y lograr grandes cosas era lo que necesitaban para tener una vida buena. Pero con el tiempo, en estos 75 años, nuestro estudio ha demostrado que les fue mejor a las personas que se inclinaron por las relaciones, con la familia, con los amigos, con la comunidad.

¿Qué hay de ti? Digamos que tienes 25,  o 40, o 60.

¿Qué implica entregarse a las relaciones. Bueno , las posibilidades son casi ilimitadas. Podría ser tan simple como pasar más tiempo con personas que con pantallas, o amenizar una relación rancia haciendo algo nuevo juntos,, caminatas largas o citas nocturnas, o acercarse a ese familiar que no hemos visto en años,  porque esas disputas familiares tan comunes dejan una pérdida terrible en las personas que guardan rencores. Me gustaría cerrar con una cita de Mark Twain, hace más de un siglo, el estaba analizando su vida, y escribió esto: “No hay tiempo, muy breve es la vida, para disputas, disculpas animosidades, pedidos de cuenta. Sólo hay tiempo para amar, y solo un instante , por así decirlo, para eso” .La buena vida ,se construye con buenas relaciones. \lsdlo

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