España cumplió ayer con el trámite, no sin ciertos apuros, y sumo tres puntos que se antojan vitales de cara a la clasificación para el Mundial 2022. Con el pinchazo de los suecos en Grecia, la situación da un vuelco, y vuelve a depender de sí misma. Ganando los dos partidos que quedan, España estará en el Mundial, pero ahora la fiesta también va con los griegos, que ahora también tienen opciones. Luis Enrique avisó en la previa de que el partido no iba a ser fácil, que el escenario no era cómodo. Un estilo al infierno turco o al griego, vamos. Y los chicos de Kosovo consiguieron que España no se encontrara cómoda en casi ningún momento. Con mucha posesión pero también con muchas pérdidas de balón que no pasaron a mayores porque Unai Simón, una vez más, fue de los mejores, pero que en otros choques pueden ocasionar problemas graves. Ganar a Grecia y a Suecia no va a ser fácil ofreciendo el nivel de hoy. A los contrarios les cuesta muy poco hacernos un roto. Luis Enrique revoluciono el once titular con el que saltó al campo de juego, y el resultado le dio la razón. El desarrollo del partido, quizá no tanto. Kosovo se merecía ir por delante pero en el minuto 32 Pablo Fornals abrió la lata para España, y con este resultado se llegó al descanso. En la segunda parte, la película tampoco varió en exceso porque Kosovo siguió metiendo el miedo en el cuerpo porque la defensa española era una verbena, aunque también podía llegar el gol de la tranquilidad en cualquier momento. Pero no deja de ser preocupante que los minutos parecían pasar lentamente, y casi todos estábamos pidiendo la hora, Además, con un ojo puesto en el partido de Atenas, aunque esta vez la carambola salió perfecta. España sufría. Con el tiempo cumplido, Ferrán Torres hizo el segundo, que debió ser revisado por el VAR. Esta vez salió cara. El gol subió al marcador. Todos contentos, porque España vuelve a tener todos los ases en la mano. Pero hay cosas que mejorar, porque Kosovo, en su nivel, hizo méritos para llevarse algo más que una derrota digna, y otros rivales con mayor calidad no perdonan.

El desenlace de la fase de clasificación se verá en el próximo mes de noviembre. Recordemos que las diez campeonas de grupo acceden directamente al Mundial, y que las diez segundas, más otras dos selecciones que entrarían por el ranking de la Liga de Naciones (esto hay muchos que todavía no lo entendemos bien) jugarán una repesca el próximo mes de marzo. En octubre, la Final Four de la Liga de Naciones, donde España tendrá como primer escollo ni más ni menos que a Italia, que actuará como local, y que suma 37 partidos seguidos sin perder (España y Brasil llegaron a acumular 35). Las otras dos semifinalistas son Francia y Bélgica. Nos despedimos hasta entonces.

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