España sufrió de lo lindo, pero ya está en semifinales. Delante había un rival disciplinado que siempre se le suele atragantar a los grandes, y que demostró que no había llegado hasta aquí por casualidad. Esta vez la suerte se alió con España, que se adelantó en el marcador gracias a un mal despeje del defensa suizo Zakaria a un remate de Jordi Alba. Pero Suiza no se iba a rendir por eso, y además España estuvo demasiado espesa. Esta vez tocó el día en el que iba a costar hacer ocasiones de gol, y los suizos se fueron metiendo en el partido. Parecía cuestión de tiempo que llegara el gol del empate, y en el minuto 67 Shaquiri logró el gol que los suizos se estaban mereciendo por su esfuerzo, producto de una perdida de balón de esas que te pueden condenar en un gran torneo. Con el partido empatado a uno, el partido comenzó de nuevo. Cinco minutos después, Freuler vio la roja directa por una entrada a Gerard Moreno. Acción dura, pero la decisión del árbitro fue muy discutida. Muchos analistas consideraron que una tarjeta amarilla hubiera sido más que suficiente. El guion del partido viró hacia lo esperado: a partir de ese momento España acorraló a Suiza, pero volvió a planear el fantasma de la falta de gol. Además, el portero Sommer se convirtió en heroe nacional de Suiza, con permiso de Guillermo Tell.

Llegó la prórroga, y España buscó el gol de la victoria con la fuerza que da la desesperación, consciente de la inferioridad psicológica con la que afrontaría la tanda de penaltis. Y el sueño parecía definitivamente roto en pedazos cuando Busquets mandó al poste el primer lanzamiento. Pero España contaba con un as en la manga: Unai Simón se revindicó al detener dos lanzamientos de los suizos y recordar al mejor Casillas. Oyarzabal metió el penalti decisivo y España vuelve a unas semifinales. Parece que fue ayer. El martes a las 21:00 espera Italia en Londres. Un enfrentamiento que se repetirá por cuarta Eurocopa consecutiva. Por lo visto hasta ahora en la presente edición, los transalpinos parecen partir como favoritos. De momento, en rueda de prensa, Luis Enrique volvió a dejar patente el distanciamiento entre el técnico y un sector de la prensa. Una guerra de la que no va a salir ningún vencedor. Nos vemos en Londres.

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